Piel de Gallina
La Misión.
El logotipo de Piel de Gallina se construye a partir de una tipografía orgánica, irregular y de trazo grueso que transmite cercanía, personalidad y un punto lúdico muy marcado. Las letras se adaptan a la forma del personaje, integrándose en su silueta y rompiendo con una composición rígida o convencional. Este recurso refuerza la sensación de marca artesanal, humana y con carácter propio, alejándose deliberadamente de códigos industriales o impersonales.
La lectura no busca la neutralidad, sino la memorabilidad: un nombre potente apoyado por una tipografía que se comporta casi como ilustración, generando una identidad reconocible desde el primer vistazo.
Cliente
- Piel de Gallina (Carnicería)
Servicios
- Diseño de Logotipo
El Resultado.
El personaje como eje visual
El elemento central del logotipo es la gallina ilustrada, que actúa como contenedor del nombre y como símbolo directo del producto. El personaje es sencillo, expresivo y amable, construido con formas básicas y colores planos. Esta simplicidad controlada permite una comunicación clara y directa, haciendo que el logo funcione tanto a gran formato como en aplicaciones pequeñas.
La integración del texto dentro del cuerpo de la gallina convierte al personaje en un soporte narrativo: no es un icono decorativo, sino el corazón visual de la marca. El resultado es una identidad que conecta con lo popular, lo cotidiano y lo reconocible, sin caer en lo infantil.
Paleta de colores y contraste
La paleta cromática combina un fondo oscuro casi negro con colores cálidos y saturados: crema, rojo y amarillo. Este contraste aporta fuerza visual y mejora la legibilidad, al tiempo que remite a un imaginario tradicional y gastronómico.
El uso del rojo en la palabra Carnicería refuerza el sector y el producto, mientras que el amarillo aporta vitalidad y equilibrio. La jerarquía cromática está bien definida: primero el personaje y el nombre, después la información secundaria.
Jerarquía y construcción de marca
La separación clara entre Piel de Gallina y Carnicería Miralbueno establece una jerarquía eficaz: la marca tiene personalidad propia, mientras que la denominación comercial actúa como descriptor. Esto permite que el logotipo pueda evolucionar o adaptarse a diferentes contextos sin perder identidad.
El conjunto transmite autenticidad, cercanía y un fuerte carácter local, cualidades especialmente valiosas en un comercio de barrio que quiere diferenciarse sin renunciar a lo tradicional.
Un logotipo con personalidad propia
El resultado es un logotipo expresivo, memorable y honesto. Un diseño que no busca ser neutro ni elegante en términos clásicos, sino cercano y reconocible. Piel de Gallina se presenta como una marca con voz propia, apoyada en la ilustración, el humor sutil y una tipografía con alma, capaz de generar vínculo emocional con el público.
Tradición con carácter.



